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Mi vida a través de las redes sociales

La manera en la que las personas se relacionan entre sí ha sufrido un gran cambio, y a una velocidad facebookvertiginosa, como consecuencias de redes sociales como Facebook, Twitter o Tuenti. Se podría hablar de una revolución social.

Cada vez que una persona comparte una foto, un archivo, una opinión o un pensamiento, está creando un contenido que se queda en la red y que comparte con todo el planeta. Y además, debido a los teléfonos móviles actuales, se puede acceder a esos contenidos en cualquier momento y en cualquier lugar.

Es obvio que estas redes sociales tienen sus ventajas: son varios los estudios que demuestran que Internet aumenta nuestra sociabilidad y ayuda a personas con pocas habilidades sociales a relacionarse; permiten conocer a otras personas que físicamente se encuentran lejos; exponer nuestros servicios o productos a una gran audiencia…

Pero también presentan desventajas: el ciberbullying, que es el acoso a través de las redes sociales; también se ha puesto de moda entre adolescentes grabar las agresiones o vejaciones a otros compañeros twittery colgarlo en la red, con lo que la humillación para el acosado es mayor si cabe; excesiva dependencia (cuantas veces vemos a personas sentadas a la misma mesa, pero que no comparten conversación porque están cada uno con su móvil)…

Las tecnologías deben estar al servicio de las personas, y no al revés. Por ello, debemos encontrar el patrón de uso más correcto para cada uno de nosotros, ser conscientes de que tener momentos de desconexión es saludable y necesario, y que para evitar consecuencias negativas se debe educar a los menores en un uso adecuado de estas redes sociales y de las nuevas tecnologías.

 

Cómo poder ser feliz.

Aprendemos a ser felices ya en la infancia, viendo a los adultos vivir sus experiencias y sus problemas. La forma en la que ellos lo hicieron nos enseñó a nosotros, porque así aprendemos que hay que hacerlo. Si mis padres eran personas positivas, que confiaban en sí misma y se enfrentaban a las dificultades con entusiasmo y seguridad, así lo haré yo cuando sea mayor.

Sonrisa-SolaDe niños aprendemos una actitud, pero eso no significa que tengamos que ser así siempre. Podemos aprender otra que sustituya a la que nos hace sentir mal y no nos permite sentirnos felices.

Ser feliz es un estado de bienestar general, basado en sentimientos de paz y armonía internas, autoestima y satisfacción personal, en el que los momentos positivos superan a los negativos y los logros predominan sobre los fracasos y en el que nuestra vida tiene un sentido y un significado.

Ser feliz no significa estar siempre riéndose, no significa que no existe el sufrimiento en tu vida, que no va a ver ningún mal momento. Ser feliz significa saber hacer frente a esos momentos complicados y superar las crisis sin que éstas te superen a ti, saliendo de ellas con una personalidad reforzada.

El psicólogo Rafael Santacreu lo explicó muy claro en una conferencia que dio en el año 2011: “Se puede aprender a ser más fuerte a nivel emocional. Ser fuerte a nivel emocional quiere decir que las emociones negativas nos afecten

pero de manera mucho más controlada que cuando somos vulnerables. Es decir evitar que la tristeza se convierta en depresión, que la inquietud se convierta en ansiedad, que el enfado se convierta en rabia y en ira, que la vergüenza se convierta en timidez pronunciada.”

 

La importancia de los límites y las normas en los niños

La familia es el primer grupo social al que pertenece el individuo y donde aprende a convivir, para que la convivencia sea fluida, se necesitan unas normas. El establecimiento de las normas así como su manejo no es una misión fácil.

Los hijos deben aprender cuáles son las consecuencias que se derivan del images 11incumplimiento de las normas y dónde están los límites que en ingún caso pueden rebasar. Para saberlo intentarán una y otra vez saltarse las reglas, ir más allá de los límites, comprobar los resultados de su conducta.

Las normas se establecen para ser respetadas, asegurar su cumplimiento a través de la autoridad es un derecho de los padres pero también es un deber.

Las normas deben ser realistas (adaptadas a la edad, habilidades y personalidad de nuestros hijos), claras (describiendo la acción concreta a realizar y su consecuencia en caso de incumplimiento), consistente (aplicada independientemente de la situación o estado de ánimos), coherente con la edad.

Es muy importante que tanto el padre como la madre estén de acuerdo con la norma establecida, comuniquen la norma a los hijos y les ayuden a cumplirlas destacando sus éxitos y sus avances, debemos hacer también revisión de las normas.

Un niño seguro, sin miedo a lo que el mundo les depara. La autoestima en los niños

Niños-Trans-3La autoestima es la valoración afectiva que hacemos de nosotros mismos. Influye enormemente en la forma en que nos relacionamos con los demás y cómo afrontar la vida y las dificultades de modo decidido y positivo.

Una autoestima adecuada impulsa la motivación para superarse a uno mismo.

La autoestima aparece desde la primera infancia y se desarrolla a lo largo de toda la vida. Puede cambiar en determinado momento, dependiendo de las situaciones y la interpretación de las mismas.

Las personas con una buena autoestima son más felices, por lo que podemos ayudar a que los niños sean más felices mejorando su autoestima.

La autoestima es vital para el desarrollo de los niños y afectará a la formación de su personalidad. Es vital para vivir en sociedad, para sentirse seguros, para plantearse nuevos retos, para asumir responsabilidades, para enfrentarse a nuevas actividades, para querer conocer y profundizar en otras relaciones, para ir a la escuela, para transmitir valores a sus propios hijos…

Con unas sencillas actuaciones basadas en el afecto podemos lograr que refuercen su autoestima y que no se sientan inseguros o infravalorados.